¿QUE ES LA ATENCION?
Pepita Robles
Pienso que la atención es un aliado benéfico en todo momento
y circunstancia, digamos, la función lámpara de la mente,
y con ella podemos estar mejor preparados para controlar las emociones e
impulsos, porque nada puede hacerse bien y con precisión si no se
pone la debida atención en ello.
Los maestros declaran: Si estás de verdad atento, nada tengo
que enseñarte. Si estamos atentos, nos heriremos menos a nosotros
y a los demás, todo adquirirá su propio peso específico
vigilando los pensamientos, palabras y actos, siendo capaces de conectar
mejor con el aquí-ahora, y no estaremos siempre extraviados en el
laberinto de los recuerdos o resentimientos.
Debido a esta actitud resentida, es fácil llegar a dudar de las
personas que en su día pudieron admirar, yo diría incluso, acusándoles
de aquello que no hicimos y nos hubiera gustado hacer, olvidándonos
de otros valores más importantes que nos enseñaron, y ayudaran
a crecer, a realizarnos como personas. Este sentimiento de actitudes negativas
como el rencor, odio, venganza, etc., del pasado, ha ido creando cierto veneno
en el interior de la persona, y la manera más fácil que tiene
de echarlo fuera es, precisamente ésta, descalificando, insultando
y humillando en lugar de culparnos a nosotros mismos por no haber sido capaces,
o por falta de personalidad en no haber sabido ser nosotros mismos para esclarecer
sentimientos, dudas, ideas o razonamientos en su momento, actuando con nuestro
libre albedrío, que concede al ser humano la facultad de tomar sus
propias decisiones, y realizarlas de modo que la persona sea el forjador
de su destino.
El libre albedrío es el derecho que nos otorgan las leyes divinas
para dirigir nuestra propia vida en libertad de acción, pero con
ello, adquirimos también la responsabilidad del uso que de él
hagamos, porque si tomamos el camino del mal en vez del camino del bien,
tendremos que afrontar las consecuencias dolorosas que la práctica
del mal genera. Éste libre albedrío es relativo, tiene sus
limitaciones, está condicionado al grado de evolucién alcanzado.
Así, a mayor conocimiento y sabiduría, mayor responsabilidad
por su mayor capacidad de acción.
Necesario es comprender que la evolución significa transformación
progresiva, y a medida que el ser humano se perfecciona, su conciencia se
desarrolla y va liberándose de los planos inferiores de vida en su
ascensión hacia los superiores, llegando a ser cada vez más
conscientes y segura en su manera de actuar. Porque, ¿de qué
nos habrá valido venir a esta vida si no logramos superarnos espiritualmente?