Mente / Cerebro: ¿Fisicalismo o Transcendentalismo?

Juanma

Frente a aquellos que – desde el campo científico o fuera de él -- opinan que cerebro y mente son la misma cosa, se encuentran aquellos otros que piensan justo lo contrario. A estos últimos nos sumamos los defensores de la tesis de que la mente no está circunscrita, “encerrada” dentro del cerebro, sino que se irradia y se expresa fuera de él que, eso sí, actúa como conductor biológico como “canal” físico de aquella.

Científicos como Karl Popper (Epistemólogo) y Jhon Eccles (Neurofisiólogo), exponen que el cerebro y la mente son dos entidades independientes e interactuantes, de tal forma que el primero es controlado por la mente como lo haría un programador sobre un ordenador. Popper, establece que el lenguaje tiene cuatro funciones: la expresiva y la de señalización pueden ser explicadas por la teoría fisicalista, mientras que la función descriptiva y la argumentativa no pueden ser explicadas por la fisicalista, pues (al ser jerárquicamente superiores) implicarían la autonomía mental sobre el cerebro.

Jhon Eccles (premio Nobel de medicina y fisiología en 1963), en su obra  El yo y el cerebro: “Tiene que existir el yo más íntimo que sobrevive a la muerte del cerebro para acceder a alguna otra existencia... El hombre no es simplemente un mono apresuradamente hecho, habiendo algo más maravilloso en su naturaleza y en su destino.

Si la psicología behaviorista (o comportamental) y el psicoanálisis toman al hombre como un ser robotizado y dominado por sus hábitos, reduccionista en sus conceptos; la psicología humanística o tercera fuerza de la psicología, pone mayor énfasis en el desenvolvimiento del potencial humano. Por esto se hizo necesario un nuevo movimiento o propuesta conceptual de la psicología que es la profunda o transpersonal, que da lugar a la realización de ciertas potencialidades del ser humano que no habían sido consideradas por la psicología del S. XX, como el reconocimiento del “nivel transpersonal” de la conciencia (como son las experiencias místicas, el éxtasis, la conciencia cósmica, la meditación...) y aquellos aspectos que están más allá de la personalidad.

Afortunadamente, dentro de la pesquisa científica, nuevas vías de entendimiento están abriendo caminos para el progreso. Cada vez más investigadores y profesionales comprenden que es necesario ascender por encima de lo física hacia lo que llamamos “trascendental”, lo suprafísico; ratificando las tesis espiritistas ya propuestas al mundo por los Espíritus a través de Allan Kardec, hace más de 140 años.

La ciencia es el faro y la fe, la luz que lo ilumina.
Allan Kardec

(Artículo originalmente publicado en el website de la Federación Espírita Española)