El Grupo Espírita

Juan Manuel Ruiz González


Cada Grupo Espírita en el mundo debe ser una escuela dentro de la Universidad de la Vida. En cada aula, las clases son impartidas respetando las leyes de educación, tolerancia y solidaridad, independientemente de la personalidad y opinión que cada cual tiene el derecho de tener; pues cada uno tiene un filtro distinto por donde pasan las lecciones suministradas. Ni podemos, ni tenemos el derecho de querer que todos piensen como nosotros (aún cuando consideremos que están equivocados)...esto forma parte del ABC del comportamiento de todo espírita. Cada uno mide las lecciones, que emanan del Conocimiento Universal que los Espíritus Guías de la humanidad ponen a nuestra disposición, según su crisol de entendimiento y conquista evolutiva, y necesitará su periodo (más corto o más largo) para medir esas instrucciones de la forma más acertada; en la medida en que va desprendiéndose de sus errores, egoísmos e inclinaciones atávicas que aún moldean su personalidad. No podemos imprimir prisas para que esto ocurra, ya sea de una manera evidente o calculadamente sutil, pues tampoco, jamás, nuestros sabios y bondadosos mentores y guías, lo hacen con nosotros. En cada grupo, todos somos educadores y educandos al mismo tiempo, y estamos (para nuestra alegría) matriculados espiritualmente, siendo una de las lecciones más importantes, el saber convivir sin exaltarnos, con las conquistas y los errores de los demás. CONVIVENCIA: si aprobamos esta lección también lo haremos con las otras.

(Artículo originalmente publicado en el website de la Federación Espírita Española)