Consecuencias de un Viaje

Manuel Robles

Cada ser cuando se encarna
se posiciona en un cuerpo,
pero éste desconoce
que a más o menos distancia
ese cuerpo será muerto.

Los que entienden y conocen
qué es la reencarnación
deben saber de que traen
una importante misión.

Pagar deudas del pasado
porque si nada debieran
no los hubiesen mandado
a esta tremenda trinchera
más bien, con mal resultado.

Puede que haya quien pregunte,
¿y por qué mal resultado,
si con los cinco sentidos
que Dios nos da para andar
podemos salir ilesos
sin nada que lamentar?

Veamos, pues, los progresos
y las cosas como son,
si cuando de aquí nos vamos
nos retiramos contentos
o triste lamentación.

Cuando ese ser va creciendo
donde tiene su guarida
en su mente va buyendo
algo que aún desconoce
y es una idea atrevida.

Si ha nacido en un lugar
de familia poderosa
se cree con los derechos
de ser más que los demás
y no hay caminos estrechos
para poder abusar.

Si nace en otra familia
que está bien acomodada,
vive sin estar contento,
busca el truco y la manera
de arrebatar el asiento
que aquel otro ya tuviera.

Si se nace siendo pobre,
salvo pocas excepciones,
se irrita y hasta maldice
el tenerse que comer
lo que a aquel otro le sobre.

Entre esas clases sociales
en donde hayas nacido,
¿cuántas cosas habrás hecho
y qué habrás cometido
que no se ajusta a derecho?

No es extraño haber mentido
y que hayas criticado
a aquel que no te ha caído
nunca gracioso a tu lado.

Puede que tu antipatía
hacia otros peatones
te alimenta cada día
para que no los perdones.

Cuántas cosas te han pasado
caminando en la existencia
sin darte por enterado
que fue acto de imprudencia.

Supimos que Dios existe
y que es Juez Universal,
pero como no lo vemos
más que bien, hacemos mal.

Esa ignorancia creada
les ha hecho suponer
que seremos perdonados
y nada habrá que temer.

No saben que cuando el cuerpo
ha cumplido su existencia
sale el ser de donde estaba
porque esa materia ha muerto.

Como todo lo que hizo
va justamente grabado
así al salir del cuerpo
se aparece el resultado.

Puede que empiece a gritar,
¿qué es lo que a mí me ha pasado
que no veo dónde estoy?
¿Quién hasta aquí me ha mandado?
¿Quién me saca de este túnel,
y por qué me han encerrado?

Veamos lo que sucede
con otro desencarnado.
Éste deja la envoltura
y al salir queda imantado,
veía un sol y una luna,
todo estaba iluminado.

Como pájaro voló
donde tenía reservado
el lugar que justamente
ya le habían destinado.

Esto nos puede pasar
desde el nacer al morir
somos libres al andar
y también para escoger
adónde queremos ir.


(Originalmente publicado en la Revista LA HORA DE LA VERDAD - Mayo 2002)