Una oscura y plana Aldea, pero Global…
La belleza natural de nuevo la estropea el exilio a regañadientes impuesto por las miserias humanas, en las selvas de concreto armado y el acero enrejado, dentro de la arquitectura carcelaria más hermosa de América, entre otras nuestra provincia Valencia, Carabobo, en la capitanía general de Venezuela; y no puedo más que sentir decepción porque al observar a los pseudo lideres y capataces intelectuales escribir y ofenderse mutuamente de una manera tan abierta, sólo han contribuido a llenar como 500 papeleras con descripciones y discusiones inútiles sobre la existencia (o inexistencia…) de Dios, demostrando que en lugar de acercarnos a otro siglo de progreso y evolución, su intención manifiesta es alejarnos de él y obligarnos a vivir en una aldea oscura por la ignorancia, plana y tolomeica, pero eso si global al pretender que mucha gente los seguirá pensando igual, cual turba de la edad media, pero la rueda de los siglos, gira y siempre será…
Mientras qué algunos se han acostumbrado a ser unos personajes Yes man, para todo como simples trotaconventos del saber incompleto, esclavos de la confusa antigua y moderna percepción antropomórfica de Dios, qué ni siquiera evidencian en su alma y menos en sus obras y quehaceres, no es igual conocimiento qué sabiduría, sus títulos no los hace más gente sino los hace más responsables, qué los libros no muerden, muchos de ellos pasan por las escuelas y universidades, pero la sapiencia no pasa por ellos, cuanta triste pérdida de tiempo, cuando misántropos afirman qué el Dios judeo-católico es el único, cuando rabinos obligan a la constitución de los hombres libres a creer en el Dios de la guerra judía, cuando un fanático musulmán afirma encontrar el paraíso explotándose junto a decenas de sus semejantes (niños inclusive), mientras Obispos declaran definitivamente que Satanás es el culpable de los males de la Tierra y sus arcas tienen 3 veces la deuda de los países del tercer mundo, por supuesto científicos y filósofos afirman con vehemencia la ausencia total de Dios, qué la Diosa es la materia y el azar su ejecutor…, pero lo más interesante es observar fieles o fanáticos qué ciegamente creen en esas cosas simplemente porque oyen a la voz de la investidura, sin embargo sus contradicciones animaron mi mente a comprender qué mi amor por la fe, no puede ser mayor qué mi amor por la Verdad y mucho menos el amor por mi familia y mis semejantes, simplemente por esto, sólo pregunto y repregunto… ¿En vano buscamos a Dios…?¿Existe Dios? ¿Es así Dios? ¿Que creen de su obra? ¿Comenzó, continúa o terminó? ¿Cuántas posibilidades tuvo Dios para hacer el Universo? ¿Solamente las que ustedes quieren escuchar…? ¡La verdad está conmigo, caracha negro…! Ni ustedes mismos se lo creen…
Para aquellos que parecen desconocer la relación Causa-Efecto ¿Cuanta oscuridad, cuanto orgullo y vanidad? ¿En qué se conoce que la causa primera es una inteligencia suprema y muy superior a todas las demás inteligencias? Tenéis un refrán que dice: por la obra se conoce al artífice. Pues bien, examinad la obra, y buscad el artífice. El orgullo es el que engendra la incredulidad. El hombre orgulloso no admite nada superior a si mismo y por eso se llama presuntuoso y soberbio. ¡Pobre ser, a quien pudiera anonadar un soplo de Dios!
La Tierra es parte de la creación divina como es la obra humana en mayor o menor grado, es un planeta de aprendizaje y como tal, quizás algunas veces se gastan energías innecesariamente en discusiones con muchas oportunidades estériles (¡otras no!) que pudiésemos usar para el beneficio de nuestros semejantes. Ningún alma encarnada por ilustrada o sabia que sea, hasta ahora ni siquiera ha leído el tomo terrícola completo y mucho menos lo memoriza o recuerda totalmente, ¿Cómo será el del Cosmos…? por demás es querer exagerar que algún científico, filósofo, gurú, iniciado o religioso tomó parte activa en la Creación, qué sus principios o ideas fueron parte de esa magna obra, que sus manos, libros o normas constituyeron parte siquiera infinitesimal de ella.
Algunos se han llegado a ilusionar tener tanta razón, incluso a creer que seguramente asesoraron al Padre celestial en esto o aquello, es simplemente ridículo creerlo o enfermizo estar convencido de ello, a menos que tengamos que dudar de sus facultades mentales pese al grado o jerarquía eclesiástica o social, y en algunos casos crónicos, la mente no es necesaria cuando se trata de entender a Dios, dijo algún fanático famoso...
La ciencia no puede a la altura actual de sus conocimientos cuantificar la edad exacta del Universo ni su origen, ni siquiera explicar los fenómenos internos del átomo y menos los fenómenos del espíritu, entonces el ateismo científico es una verdad incompleta, y lo es también la ilusión religiosa en sus diversas expresiones.
Nuestros conocimientos actuales sobre la naturaleza y sobre la vida nos han representado la idea de Dios, bajo un carácter, del cual tanto la teodicea como el ateismo, no podrán sin duda desconocer el valor. En nuestra modesta opinión, el hombre que niega simplemente la existencia de Dios, y el que define a este Desconocido remitiendo a él toda explicación dificultosa son, ambos, dos seres cándidos que cometen el mismo error. Ambos sólo perciben el aroma de la verdad, sólo manejan un simulacro de ella, aunque algunos se crean firmemente que su parte de la torta, es el pastel entero.
De ninguna manera se pretende decir que se tiene la verdad, la experiencia ha demostrado que sólo con el libre esfuerzo podemos evolucionar, es un deber recordar que también libremente se deben aceptar las verdades eternas. La Verdad no pertenece a ninguna época, ni a una nación en particular, como tampoco pertenece a un partido político o a una religión determinada; la Verdad está a disposición de quien sepa conquistarla, y luego el sagrado deber de compartirla y no esconderla.
Cuando de la verdad se trata la Ciencia, no niega, ni afirma nada, La ciencia Busca. La ciencia se eleva hacia ella tanto como la mística, porque la Verdad constituye la ley que hay que asimilarse y de la cual no se cambiará una sola letra en el transcurso de los siglos, puesto que la ley de un Dios eterno es por fuerza inmutable, la Ciencia no pierde nada con demostrar la existencia de Dios y su plan cósmico, la religión tampoco al sacarlo del trono con sus ojos azules y su arquitectura de dogmas.
Si queremos imponer la religión por la ciencia, entonces debemos considerar la parte moral, la religión universal, un Padre celestial común que nos reúne a todos hermanos fraternales por la ley de Amor, ¿practicar la caridad moral, en qué contradice esto a su ciencia o a su religión particular?
En vano buscan los telescopios de los astrónomos el fin del Universo, inútilmente se hacen abstracciones de Dios para enredarlo y hacerlo más incomprensible a sus hijos, con qué facilidad Judíos, Musulmanes y Cristianos declaran y le imputan una santa guerra en su nombre qué de paso no le pertenece, ya la pizarra blanca de Lutero no puede pintarse con cualquier Dios, la razón y la lógica sólo puede llamarla Santa Ignorancia, el velo oscuro de la aldea cada día se hace más claro, se ha convencido la humanidad que la razón no tiene Límites…, si la ciencia es su baluarte, la espiritualidad es su transporte y ambas su conexión a los conocimientos de esferas superiores qué disipan las tinieblas de la superstición y la ignorancia, el conocimiento se acerca cada día más al encuentro de los mundos visibles e invisibles, se debe tener presente que nuestros sentidos físicos son limitados…
Quienes reclaman la presencia de Dios, y solicitan tocar su mano u oír su voz, son personas que muestran su frustración al buscar a Dios fuera de la Naturaleza un ente separado de ella, buscan una personalidad bien separada y definida por demás, y las risas de todo corazón (no en son de burla) del Padre me indican la tangente en la cual él se escurre cada vez que estos sabios tratan de limitarlo con sus explicaciones frívolas o encerrarlo en un templo. La personalidad no debe entenderse aquí en el sentido de un ser que posea una forma, sino más bien como un conjunto de facultades que constituyen un todo consciente. La personalidad, en la más alta acepción de la palabra, es la conciencia, y en este sentido es en el que Dios es una persona, mas bien, la personalidad absoluta, y no un ser con una forma delimitada. Dios es infinito y no puede ser individualizado esto es, separado del mundo, ni subsistir aparte, su esencia es parte nuestra y cuando llamamos somos oídos...
El observador extraño e independiente que procura explicarse sus tendencias contrarias, se admira de estos notables personajes, de su modo de ofender, sus peroratas sagradas o filosóficas, de verlos obstinados en su sistema por demás restringido y particular, y ante semejante duelo de contradicciones, ante el deseo de ver a Dios fuera de la Naturaleza o simplemente no reconocerle, se pregunta si decididamente es imposible interrogar directamente al vasto universo, y ver a Dios en la Naturaleza, en nuestra humilde opinión su verdadero templo y nuestro hogar por herencia.
Cuando se cuestiona lo que el Padre celestial ha dejado oculto para que lo descubramos y que él sabiamente ha dispuesto para que todos lo puedan descubrir, a punta de trabajo e investigación, se observa por doquier, no hay NADA oculto en la creación que no deba ser sabido… no hay privilegios para conocerle y amarle. Si hay que buscar una concepción del Universo se adaptará nuestra apreciación de los hechos para establecer las leyes, pero no al revés, y menos exigir qué nuestras leyes cambien los hechos, los cuales hablan por si solos…
Como dice un viejo amigo: Los espíritus buenos no asisten más que a los que sirven a Dios con humildad y desinterés, y que rechazan a todos los que buscan en el camino del cielo un escabel para el logro de las cosas terrenas, apartándose del orgulloso y del ambicioso. El orgullo y la ambición serán siempre una barrera entre el hombre y Dios; son un velo corrido ante los celestes destellos, y Dios no puede servirse de los ciegos para dar a comprender la luz.
Por ahora…, prefiero no buscar a Dios en los libros, menos en los tronos y altares, deseo entender del Padre Celestial su propósito en la Naturaleza, su plan Universal y cuanto puedo aportar humildemente a su Obra, para mi nos es tan valioso exaltarme o vanagloriarme de comprender tal o cual fenómeno y aún dar impresionantes conferencias o charlas, de nada me sirve adorar eternamente una imagen de un santo, una cruz, u otro símbolo o el dormir noche y día (aislado…) en un templo pensando que adoro a Dios y cumplo su ley con ello, pero si mi corazón no se conmueve ante las injusticias a mi alrededor, a no poder regalar un pequeño plato de sopa a los pordioseros o desheredados de la Tierra, ante la ejecución de una buena acción, a la diaria posibilidad de dar un buen consejo a nuestros amigos, de tender una mano solidaria, al brindar una oportunidad espiritual y explicar que la huesuda muerte no existe, ante la indiferencia de no hacer nada por tener un mundo mejor para compartir, aunque sea con las sonrisas de los niños y sus abuelos, el vuelo y el canto de las aves y los cielos estrellados de la meseta de Guanipa, de Bahía Pozuelos o Tucacas movidos por las leyes inmutables de Dios… de ese Dios dinámico que aún continua creando por doquier y sólo mi ceguera me impide descubrirlo, la misma insensatez que escondió los documentos del cura Nicolás Copérnico, la misma que quemó a Bruno y quería quemar a Galileo, pero su telescopio sigue inmutable, se lo prestó a: Newton, Keppler, Planck, Lorentz, Einstein, Hubble… y a tantos otros mensajeros y redentores de la humanidad.
Por otra parte no puedo entender una relación mucho más misteriosa entre el espíritu de Dios y el hombre y su fe; No me siento obligado a creer que el mismo Dios que nos ha dado: Razón, sentido común e inteligencia nos exija que olvidemos su uso, los números han revelado lo que el Padre creador dejó en sus armoniosas y esplendidas obras en la Naturaleza, por ejemplo: La mecánica celeste, la termodinámica y la biología…, la humanidad seguirá descubriendo y trabajando en los diferentes campos del aprendizaje, levantando el velo de lo misterioso y milagroso para convertirlo en la radiante luz del conocimiento y de la verdad, aun faltan muchos misterios y milagros por descubrir, pero también resta mucho por trabajar e investigar sobretodo en el ámbito moral y espiritual, ese legado se continuará transmitiendo de generación en generación a través de existencias sucesivas, aunque no queramos… no pretendo convertirme en hereje, ni en negar algo que quizás tenga sentido para algunas personas, es valido disentir, pero no considero justo imponer sólo 2 escasas posibilidades a Dios, su inexistencia Total o su inexistencia por omisión… no puedo en este momento del conocimiento humano, estar de acuerdo con la fe ciega, Dios nos ha demostrado que llega mucho más lejos que los templos de las religiones, los laboratorios de la ciencia y aun mucho más lejos del sistema solar, en el mundo caben todas las ideas, la fe ciega quiere secar el mar de ellas con un solo vaso, la tierra gira y lleva consigo a los sabios de la edad media que la creen inmóvil… por lo tanto su amorosa esencia nos lleva más lejos de la terrícola, miserable, oscura y plana aldea global…